www.vinylcuttingmachineguide.com

Sofía Ortiz y el tacto en época de COVID

FOTOS

TEXTO

Monse Castera

Detalle de (con)tacto: cogitatio II, Sofía Ortiz, 2020.
“Emblemas para el tacto: serie de cinco cuadros que meditan sobre el tacto en época de COVID: cuándo y cómo nos tocamos. Los gestos de las manos aluden a las cinco fases por las cuales pasa la Virgen María durante la anunciación, con el cual encuentro paralelos con mi propia experiencia ante la pandemia: desastre, pensamiento, interrogación, humildad y estudio.”
La primera vez que visité el estudio de Sofía Ortiz fue en el 2014, hace 6 años su estilo ya estaba definido: acuarelas que componen mundos orgánicos facinantes. Me acuerdo que platicó que de no ser artista hubiera sido bióloga y basta un vistazo rápido a sus creaciones para entender su pasión por el mundo que nos rodea. Sofía estudió artes visuales en Yale e hizo su maestría en pintura en la Rhode Island School of Design, ha expuesto y hecho residencias en varios países. Volví a visitar por casualidad su estudio el año pasado, su trabajo había evolucionado, sus mundos tenían más detalle y su técnica minusiosa había también tocado las fronteras de la instalación y la escultura.
¿A qué edad empezaste a pintar?
¡Más bien nunca lo dejé! Todas las personas empiezan dibujando – dale un lápiz y papel a una niño y felizmente se pondrá a dibujar. No era una una niña particularmente talentosa – sólo lo seguí haciendo. De mis primeros cuadros al óleo, por ahí de los seis años, fue un cuadro de mi perra Canela cuando se rompió una pata.
(con) tacto: conturbatio I, Sofía Ortiz, 2020.
¿Qué resuelves o por qué pintar?
Recientemente vi un meme: una imagen de un bosque en llamas, un artista preguntando si alguien quiere comprar un cuadro. Muchas veces me siento así. Ciertamente la pintura no es algo que le urge al mundo. Pero también me gusta hacerlo;  me da muchísima satisfacción. La pintura, y en general la creación de imágenes, es el lenguaje para hablar de lo disonante.  Al ser un lenguaje simultáneo – es decir, una leé todas sus partes al mismo tiempo – tiene la virtud de reflejar la incongruencia desde su forma. En ese sentido, pinto para habitar mis contradicciones.
(con)tacto: cogitatio II, Sofía Ortiz, 2020.
¿Cuáles son tus temáticas recurrentes?
Las plantas, lo tierno y lo trágico, el lujo, lo decorativo, el ocio, la complejidad, el antropocentrismo y la arrogancia.
(con) tacto: conturbatio III, Sofía Ortiz, 2020.
¿Cómo es tu espacio de trabajo y qué ambiente creas para el mismo?
Hoy por hoy mi taller está armado justo cómo me gusta – con suficiente espacio para poder ver todas las cosas que estoy haciendo al mismo tiempo.  Soy de espacios dedicados y tengo diferentes estaciones de trabajo: la esquina de óleos, las mesas para trabajo sobre papel, y los muros para la instalación. Por lo general, el ambiente del estudio refleja en qué parte del proceso estoy.  Es casi cómo una superstición – cualquier desmadre que genere mientras trabajo se puede  quedar mientras sigo en esa pieza o en esa serie. Sin embargo, no puedo empezar un proyecto nuevo con desorden en mi taller. Me gusta sentir que nadie me ve, que puedo sumergirme en mi propia cabeza y salirme del tiempo. Tengo un par de plantas y un ratoncito, aunque hace mucho que no lo veo y sospecho que se fué al depa del vecino.
(con) tacto: conturbatio IV, Sofía Ortiz, 2020.
¿Cómo fue el paso de la pintura a la instalación y de qué tratan?
Fue la conjunción entre dos cosas: mi tendencia al recorte y la búsqueda por crear experiencias más envolventes. Hace algunos años me di cuenta que cada vez hacía cuadros más grandes – quería hacer algo realmente abrumador, que abarcaran todo mi campo de visión. No había papel suficientemente grande para lo que quería hacer. Me dí cuenta que el muro, vasto y blanco, podía ser mi  ‘papel’. Por otro lado, tenía un archivo grande de fragmentos  – cuando algún cuadro  no me gusta lo recorto. Fue muy natural empezar a componerlos sobre la pared, y con el tiempo he incorporado otro tipo de material más allá del papel, cómo herrería, resinas, y textiles. Las instalaciones continúan mi interés por los sistemas complejos – sistemas donde el total es más que la suma de sus partes – y los paralelos entre la complejidad biológica y la visual.
(con) tacto: conturbatio V, Sofía Ortiz, 2020.
Estas piezas de Sofía están en venta a través de nuestra tienda en línea o por mensaje directo de instagram.