No sabemos qué pasará, pero, ¿cuándo lo supimos?

FOTOS

Karla Ximena Cerón

TEXTO

Monse Castera

Karla Ximena es fotógrafa. Hace retrato, moda y últimamente le está sacando jugo a los objetos más cotidianos que te puedas imaginar, una toronja, un durazno, una hoja o una botella de Coca Cola. Empecé a trabajar con ella en i-D y últimamente hemos tenido la suerte de tenerla en varios proyectos de M O M O R O O M.

¿Cómo empezaste a hacer fotografía?
En realidad empezó siendo mi hobby, nunca me imaginé que sería mi profesión principal, cuando salí de la preparatoria me metí a estudiar fotografía y trabajar a medio tiempo para poder pagarme la escuela, tuve varios trabajos hasta que un año después me ofrecieron uno de fotógrafa, y desde ahí no he parado de hacerlo.

¿Qué tipo de fotos son las que más disfrutas realizar?
Me gusta mucho el retrato, pero últimamente también hacer fotografía de “Still” y documentar los viajes personales que he tenido, trato de no pensarlo mucho y simplemente reflejar lo que estoy sintiendo sin tanta técnica como suelo hacerlo cuando es trabajo.

¿Qué sucede cuando algo/alguien queda plasmado en tus imágenes?
Siento que intervengo en ese momento, que puedo alterarlo y congelar ese segundo que ha pasado, muchas de mis fotografías las veo más como recuerdos que cómo imagen en sí y me encanta ese sentimiento que también tienen un poco de nostalgia, el hecho de que alguien sienta algo al ver mi fotografía lo es todo, tener una comunicación con alguien más.

¿Qué es lo más padre de vivir en CDMX en esta época y cómo ha afectado esto a tu trabajo?
Amo la Ciudad de México, creo que todos los que nacimos aquí en algún momento deseamos irnos por no entender este caos de ciudad tan hermoso que tenemos, pero una vez que lo entiendes, lo amas. Me encanta la mezcla de lo viejo y bizarro que puede llegar a ser, lo cálido de las personas y siento que es una ciudad donde puedes encontrar de TODO, el centro, la comida, y gente tan diversa, no me veo en otro lugar.

¿Cómo estás lidiando con la cuarentena?
Pues, al principio me dio un bajón horrible, estaba en una racha de mucho trabajo y el parar de repente por una pandemia me hizo darme cuenta de cosas que estaba dejando de lado con todo el rush de trabajo, producir, crear. etc. Me dio una ansiedad pensar en el futuro incierto, sobre el mundo, el país y sobretodo mi trabajo, tuve que parar de ver las redes sociales por que sin duda estaban afectando en mi estado emocional, empecé a ver los días como tareas que tenía pendientes por hacer dentro de casa, así que así me siento ahora haciendo pequeñas cosas día a día.

Lo estoy viendo como un momento de paz para mí, para mi trabajo, para mi casa, la verdad es que ahora estoy disfrutando estar con mis plantas, mover todos mis muebles de lugar, cocinar, sacar todo y ordenarlo de nuevo. Siempre estaba deseando tener tiempo libre para hacer estas cosas y bueno ahora lo tengo, y lo estoy disfrutando.

¿Qué es lo que más extrañas de la vida anterior o qué reflexión has tenido sobre esta? ¡Caminar! No me había dado cuenta la vaga que era (jaja) me gusta estar en mi casa, pero con esto me di cuenta lo poco que pasaba en ella y lo mucho que disfrutaba caminar a todos lados, extraño poder ir a acostarme al Bosque de Chapultepec, ir al mercado, al centro, salir en general.

También ver a mis amigos y familia, estaba trabajando tanto que por trabajo hacía un poco de lado a mi familia y amigos y gracias a esto me pude dar cuenta que necesito más momentos para mí y la gente que quiero y me hace valorar más esos momentos que sé que vendrán después.

Tres cosas:
“I’m a cyborg but that’s Ok”
Libro – Alejandra Pizarnik
Canción – Pantasia de Mort Garson

Algo sobre lo que sea, tu trabajo, la vida, whatevs que te gustaría que pusiéramos:
Que disfrutemos mucho este presente que estamos viviendo, por que también se irá, que no hay nada más bonito que ver el sol, salir, y darnos cuenta que estamos vivos, los cielos últimamente están súper azules, y no había tenido tiempo de darme cuenta de eso y lo estoy agradeciendo tanto. Suena cursi, pero agradecer los que podemos quedarnos en casa. Y sí, no sabemos qué pasará, pero ¿cuándo lo supimos?