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No encuentro la diferencia entre el cielo y mi cama

FOTOS

María Fernanda Molins

TEXTO

Monse Castera & María Rangel Isas

En Momoroom nos gustan las personas que no siguen  las reglas de un circuito o disciplina específica. María Fernanda Rangel Isas es el ejemplo perfecto, es una artista que hace ropa, fotografía, estilismo, video y monta exposiciones en su cuarto, todo desde una perspectiva íntima y honesta. Es feminista, nostálgica, romántica y consciente.

Si el producto que realizas va en contra del consumo habitual, la acción de ponerlo en el mercado es una forma de cambiar el sistema. Tal es el caso de la ropa con etiquetas de otras marcas, o el vestido hecho de sábanas regaladas. Las piezas de María cuentan historias, su valor es emocional y conceptual.

Cuando usas tantos formatos y recursos para expresarte, es complejo que te etiqueten, lo cual me parece una virtud y por eso la primera pregunta que le hago es:

Fotografía Estrella de Sol

¿Qué tanto haces?
Hago ropa, bailo, dibujo, hago ikebanas y a veces libros imaginarios. Un día una artista me preguntó ¿también estas en el mundo del arte? ¿o en qué mundo estás? y lo único que pude contestar fue que yo estoy en mi propio mundo.

¿Cómo fue la exposición que hiciste en tu casa?
Fue algo muy espontáneo. Todo nació por estar arreglando mi cuarto y me pareció buena idea colgar una pieza que hice como parte de una colección el año pasado. Verla colgada me emocionó, entonces seguí clavando prendas y piezas que siempre había visualizado invadiendo un espacio. De repente me di cuenta que mi cuarto era el lugar que tanto estaba buscando. Todo tenía sentido por que aparte mi trabajo habla mucho de la casa, del bienestar que se puede encontrar dentro del espacio que llamamos hogar, de la intimidad.

De repente me di cuenta que mi cuarto era el lugar que tanto estaba buscando.

La prenda con la que inicié a colgar todo es un bordado de mi bisabuela. El cual era un mantel y convertí en un vestido lleno de listones. La pieza central es otro vestido que hice de sábanas donadas, al cual le escribí un poema de Hölderlin que le agradece al sol por la vida. Lo colgué de forma que no podías reconocer que era un vestido y más bien que podrías transitar y sentir.  El mismo es parte de una serie de vestidos que se llama -No encuentro la diferencia entre el cielo y mi cama-  detrás de éste monté otra pieza conformada de un babero (el cual hice en colaboración con Manuel D. Lira) hecho de un pañuelo para bordar, lo instalé con una linterna, un arete de cristales y un chupón de vidrio soplado. Siento que es una visión microscópica de lo que pasa en una cocina.

Entre todo esto, levitaba una pieza hecha de todas las etiquetas de mi guardarropa. Retomando el trabajo de Martin Margiela. No me detuve en que ´eso ya estaba hecho´, al contrario decidí aprender de alguien a quien admiro. Esta pieza fue muy importante para mi. Ahí supe que varias de mis prendas estaban ahí solamente por la etiqueta que tenían cosida  y otras simplemente por el objeto y en este proceso comencé a cuestionarme sobre los verdaderos valores que tiene la ropa. Cómo un nombre se puede apropiar de el trabajo de más personas o hasta de las ideas, para explotarlo y obtener ganancias sobre todas las cosas.

Por la ventana colgué una acuarela que es un sueño que tuve de un mundo miniatura de aves. Y en la tele proyecté un video de una improvisación de butoh en la que le rezaba al sol.

 

 

Cuando veo tu trabajo, siento que tiene un doble sentido, un mensaje detrás, como si lo dulce y femenino en realidad simbolizara lo contrario. ¿Hay algo de cierto en eso?
Cada prenda que hago está impregnada de una historia ya sea fantasia o realidad. El proceso es la parte más importante. Lo que pasa en mi mente y en mi cuerpo cuando estoy creando, intento que sea sustancial y fuerte, personal. Intento así darle espíritu al objeto.

No podría hacer ropa o cosas si no hablaran sobre mis preocupaciones. Mostré en esa expo una colección de prendas que hablan del rol femenino en la casa. Trato de visibilizar el trabajo artesanal de las mujeres en mi entorno. Hay piezas con bordados de las mujeres en mi familia y también con bordados de las señoras que tienen puestos ambulantes cerca de mi casa. Es una oda a la mujer, a la madre y al trabajo manual que se hace en los tiempos libres, que terminan siendo también tiempos de productividad. La mujer que no para de trabajar hasta que su espalda no puede más. Son mujeres que sostienen una estructura patriarcal insostenible. Sin embargo también habla del amor y protección que un recuerdo sensorial te puede traer. Las sábanas, los pañuelos. Está plagado de nostalgia y de romanticismo.

El último 8 de marzo, día de la mujer, montaste una pieza en la puerta del espacio de proyectos de Momoroom. ¿Qué simbolizaba Bañar el sol con este moño de Dolores?
Fue un ejercicio muy literal. Para mi la energía solar ha sido algo fundamental. Este moño fue un gesto para cargar de sol y su energía esperanzadora a un símbolo de muerte y pérdida. Tendí la tela durante semanas al sol, dejé que los rayos la destiñeran y que se impregnara de una energía que a mi me ha brindado bienestar. Luego la teñí con flor de jamaica y betabel. Pasé horas trabajándola entre la estufa, el lavadero, los tendederos y luego la máquina de coser. Quería encarnar el trabajo cotidiano de casa y digerirlo como un acto de resistencia y de amor.

Un grito ahogado que se detiene en el espacio y se extiende hacia todas las direcciones y que un día por fin lo escuchas con una voz distinta. Sobrevivimos en un país feminicida. 

¿Cuándo comenzaste a trabajar en Sentimiento y cómo lo defines?
Sentimiento comenzó a finales del 2018.  Es la resignificación del emporio de ropa que está harto de la industria y del acelerador de consumo inagotable que sugiere instagram de forma inconsciente. Es poesía. Es un proyecto que quiere limpiar al mundo del desecho y basura textil.  Es Antimoda, Es una carta de amor al Planeta Tierra. Una fantasía que se desmorona y se escribe con telas y máquinas de coser.

Es uno de mis sueños materializados en prendas. Es mi obstinación en que existe otra visión en la moda. En donde el objeto se convierte en algo entrañable por su hechura o su historia. Por su sentimiento.

Fotografía Paola Vivas

Fotografía Paola Vivas

¿Qué le da valor a la ropa?
Exactamente ¿Qué? Es una pregunta constante para mí. Debería ser su historia. Su pensamiento. Las manos que la hacen. El tiempo y energía que toma hacerla. Sus materiales. Su poca huella contaminante. Definitivamente no su etiqueta. Las prendas de Sentimiento (cuando tienen etiquetas) son ajenas. Irónicamente pueden traer cosida una etiqueta Prada, Bebe o Butte Knit. No creemos en las marcas ni en el valor que trae consigo un nombre.

¿Cómo estás viviendo COVID?
Afortunadamente puedo estar muy encerrada. Cuestionando mi privilegio y tratando de desaprender del mismo. Cocinando mucho. Feliz de poder estar más cerca de mi familia. En reuniones en línea. Inmersa en mi mente aveces positivamente y otras no tanto. Ha sido un mar de emociones. Tratando de aprovechar mi tiempo para darle más a la gente que me rodea. Meditando y leyendo lo más que puedo.

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Vi un documental que me dejó 😮 AQUÍ
El ultimo disco de Rebe es hermoso. AQUÍ
Altazor de Vicente Huidobro. AQUÍ

Conoce más en @mar1_mar1_posa y @el_sentimientoes_mutu0.